Tipos de Sentimientos

Publicado en por Ricardo Perez Jimenez

Alegría es sentimiento. Euforia es emoción.
La alegría es espontánea, y la mayoría de las veces no depende de un motivo o causa, simplemente sucede y se desborda. Es calma y contagiante. La euforia atropella, es inadecuada, incomoda y es poco diplomática. Normalmente, tras la euforia surgen cuadros de frustración, depresión y apatía.

Tristeza es sentimiento. Depresión es emoción.
La tristeza es inevitable en algunas situaciones de la vida, pero puede ser vivenciada juntamente con la paz porque se llega a entender que todo es pasajero y transitorio, y asimismo aprendizaje.

Miedo es sentimiento. Pánico es emoción.
Los miedos son muchos e incluso sirven como auto-protección, auto-preservación o alerta. Pero el miedo constante, sin motivo aparente o real, el que paraliza, revela falta de lucidez y confianza.
Coraje (corazón + acción) es hacer con miedo.

Rabia es sentimiento. Odio es emoción.
Es humano expresar el sentimiento de rabia, incluso como una toma de posición, un discernimiento. Pero este sentimiento ha de ser rápido, pasajero, el tiempo de aprender cómo transformarlo en actitudes realizadoras, en oportunidades para el ejercicio de la paciencia, la tolerancia y la comprensión. Jamás permitas que la rabia se transforme en resentimiento, rencor u odio, pues este es el camino de la auto-destrucción.

Respirando y haciéndose consciente
La respiración es la forma más poderosa a nuestra disposición para nutrir y fortalecer con poder constructivo las cuestiones emocionales y afectivas. Las filosofías orientales ya dominaban este conocimiento y empleaban esta herramienta desde hace milenios. Buenos ejemplos son el yoga y los mantras. A través de la respiración es posible entrar rápidamente en contacto con nuestros sentimientos, observarlos a través de una óptica más clara y oxigenada, y administrarlos.

Si la respiración es leve y tranquila – resultado natural de la respiración consciente – la mente y el cuerpo van lentamente volviéndose leves, tranquilos y claros. Y de la misma forma, los sentimientos.
En la cura de los sentimientos desagradables es fundamental el cuidado, el amor y la no violencia. No creas en transformaciones sin amor. Incluso porque, a través de la observación consciente, los sentimientos desagradables pueden ser muy esclarecedores, proporcionando revelaciones y comprensión respecto de nosotros mismos y de nuestra sociedad.

El sentimiento verdadero es la comprensión, es el perdón. Es una sensación de paz.
En lugar de la acción que busca deshacerse de partes de nosotros mismos, debemos aprender el arte de la transformación. Podemos transformar nuestra rabia, por ejemplo, en algo más salutífero, como la comprensión. Y, de esta misma forma, es posible tratar la ansiedad (miedo) o la depresión (desesperanza).
Las emociones nos llevan a ilusiones, a falsas expectativas, a la distorsión de la realidad. De esta forma, quedan comprometidos el discernimiento y la capacidad de juicio. Falta la luz de la evolución espiritual. Por otra parte, los sentimientos nos hacen crecer, expandir, hacia la conquista de la paz.

Gracias a: Somos Todos UM 10ANOS.

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